
"Lo que pasó en el barrio Dahiya de Beirut en 2006 ocurrirá en cada una de las aldeas desde donde se dispare contra Israel"
"Lo que pasó en el barrio Dahiya de Beirut en 2006 ocurrirá en cada una de las aldeas desde donde se dispare contra Israel", dijo el general.
Dahiya era un baluarte del grupo fundamentalista chiíta que Israel arrasó en un continuo bombardeo aéreo, durante la guerra de treinta y cuatro días que mantuvo con la organización paramilitar libanesa, hace dos años.
Cerca de 1.200 libaneses y 159 israelíes murieron durante esa contienda provocada cuando fuerzas del Hizbollah, cruzaron la frontera y atacaron una patrulla de Tzáhal para matar y secuestrar a los soldados.
"Vamos a emplear un uso desproporcionado de la fuerza y causaremos enorme daño y destrucción. Desde nuestro punto de vista esas no son aldeas civiles, son bases militares", destacó Gadi Eisenkot al rotativo.
"Esta no es una recomendación. Es un plan. Y ha sido aprobado", advirtió el general.
El fracaso del ejército en detener el diario lanzamiento de cohetes y misiles contra la población civil del norte de Israel durante la guerra pasada desató una ola de criticas que provocó las renuncias del entonces Comandante de Tzáhal, Dan Jalutz, del Ministro de Defensa, Amir Peretz, y dañó gravemente la imagen del Primer Ministro Ehud Olmert, que terminó dimitiendo, semanas atrás, por supuestos delitos de corrupción.
Los grupos de derechos humanos, se hicieron eco de las acusaciones de Israel y condenaron al Hizbollah por lanzar cohetes desde viviendas situadas en medio de aldeas del sur del Líbano durante la guerra; y también repudiaron al gobierno de Jerusalén por el excesivo uso de la fuerza que resultó en la pérdida de vida de civiles inocentes.
El Jefe del Comando Norte reveló que Hizbollah, gracias el apoyo material y logístico de Siria e Irán, ha mejorado notoriamente la capacidad de sus misiles; y rechazó las acusaciones que los vuelos de reconocimiento de la Fuerza Aérea sobre el Líbano están violando el cese del fuego alcanzado por las Naciones Unidas. Eisenkot destacó que las misiones aéreas son necesarias dado que Irán y Siria continúan armando al Hizbollah, transgrediendo la tregua de la ONU.
"Hizbollah está construyendo instalaciones [militares] en contra nuestro lo que viola el acuerdo firmado por el gobierno libanés al final de la guerra", puntualizó Eisenkot. "Por lo tanto es legítimo continuar con los vuelos en el sur del Líbano y en el Líbano en general"
La entrevista se produce luego que, ayer, en un discurso pronunciado en la aldea Abasiyah, Sheik Nabil Kaouk, jefe del comando del sur del Líbano del Hizbollah amenazó que su organización reabrirá el conflicto manifestando eufemísticamente que "liberará" la Granja Sheba y el sector libanés de la aldea fronteriza de Gahjar. El líder chiita dijo que solamente se puede "recuperar" el territorio mediante la lucha armada, ya que la diplomacia llegó a su fin.